El ser humano en la actualidad vive en un mundo, donde los valores se encuentran en juego, en discusión y hasta en duda. El espacio ganado por el relativismo, indiscutiblemente es amplio, e influyente en cualquier persona que se encuentre en etapas de formación temprana, media, o que no se encuentre clara en sus principios y valores.  
El valor de la Honestidad, hoy en día, es venido a menos en muchos lugares, así como en cualquier estamento de formación, desarrollo, o convivencia, reflejándose como producto de una sociedad que en muchos momentos es golpeada por la práctica de los desvalores.

La Honestidad nace desde casa, siendo por tanto un pilar, es decir, refleja familia. Pero, no lo es todo. El desarrollo del ser humano, fuera de su hogar, demanda que las cimientes sean fuertes y sólidas, de ahí que ahora, se le exiga a la Educación, lo que la sociedad requiere, seres humanos con valores, donde uno de los primordiales es la Honestidad, y allí está la inherencia de cada persona, ahí está el escenario de los Educadores.

Un Docente no deja de complicarse al tener que  conocer los valores de sus Estudiantes, dado que es vital reconocerlos, por el mismo sentido educativo que debe aplicar en todo proceso de enseñanza-aprendizaje u orientación-aprendizaje que le toque realizar. Y lo más importante, comenzando por sí mismo.

Él debe comenzar, por ser justo y sincero, ya que así plasma, una antesala a sus valores. Así, puede hablar con respeto, decoro en los momentos necesarios, con asertividad cuando deba ser preciso, para ese acercamiento y diálogo, que son cada vez más necesarios, entre Dicentes y  Docentes.

Cada persona se refleja con su conducta su propia moral individual, y ésta es el fundamento de la moral social, a su vez sus acciones constituyen su conducta, que deben ser inducidas por su sentido moral.

El sentido moral resulta de la experiencia, por tanto resulta de la evolución sicológica y de factores emocionales, intelectuales y volitivos. Por tanto, el ser humano se realiza mediante la práctica de sus valores, es decir, su ética.

El valor moral del hombre resulta de la práctica de valores, mediante sus acciones que son producto de su propia voluntad.

La Axiología, que trata la teoría de los valores, trata de igual forma el antivalor, y por medio de sus corrientes filosóficas: Objetividad y subjetividad, ha ubicado su cualidad especial de estimar las cosas en sentido positivo y negativo, siendo su segunda corriente, el espacio en que se ha desarrollado la relatividad.

De ella ha surgido la Axiología Educativa, que trata el estudio de los valores desde un sentido pedagógico, ya que se estima que los valores son susceptibles de ser aprendidos, no solo como norma, sino también, desde un punto de vista crítico.

La presencia de la corrupción en el planeta, es parte de una convivencia que complica la Educación en Valores, y no es de menos, que el espacio docente en algunos lugares se ha contaminado. Esta última realidad, es tan grave, que influye en la mirada y en la conciencia social con respecto a la integridad ya no solo personal, sino también institucional en algunos casos.

“La honestidad es el primer capítulo en el libro de la sabiduría”, es una frase de Thomas Jefferson, y es un punto de partida, ya que esto es un pilar muy fuerte como legado que deja un Docente, en donde se encuentre, por donde haya pasado.

La transparencia en el ser de un Educador, hace que sea verdadero y que signifique mucho para sus Estudiantes, ¿por qué?. Porque será un ejemplo de vida, estimulando a ser auténtico, verdadero, coherente entre lo que hace y debe hacer, acorde a sus principios, impulsa la transparencia, comprende sobre manera que sus objetivos educativos están en los valores y no en los instructivos.

Muy duro ser Docente hoy en día, la realidad material pesa en muchos casos, sin embargo, la existencia de seres con alma grande, hacen que la docencia, sea para quienes se encuentran con sí mismas, y se encuentren en un nivel distinto, y con luz y atracción al camino adecuado del saber y del ser sobre todo.

Hay Educadores que entendieron que la Educación es una vocación no un puesto, que partiendo del respeto, enrumban vidas, levantan seres caídos, olvidados, ignorados, … ,  despiertan conocimientos, creatividad, crean sed de aprendizaje, no se dejan de la adversidad, que viven luchando con adversidades económicas, de salud, etc., que transmiten felicidad, brindan y dan frescura al espíritu, muestran como deben ser las cosas, enseñan a volar, a elevarse en el mundo.

Por eso, un Educador es recordado por sus Estudiantes porque educó de CORAZÓN.

 

 

 

 

 

cuando ésta es sinérgica directamente con la Moral, que es la que norma la conducta de la persona. La visión axiológica,

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